
Aproveche al máximo su horno industrial con reflectores de oro
Seamos honestos: nadie quiere desperdiciar energía. Cuando se utiliza un horno industrial, una gran cantidad de energía infrarroja simplemente se pierde, ya que se absorbe en el chasis del horno en lugar de llegar al objeto a procesar.
Aquí es donde entran en juego los reflectores de oro. Utilizamos oro de alta pureza, ya que es, por así decirlo, el estándar para reflejar la luz infrarroja cercana. En lugar de dejar que ese calor se escape, estos reflectores lo devuelven al lugar correcto.
¿El resultado? Se alcanzan las temperaturas deseadas más rápidamente, y la factura de energía deja de aumentar.
¿Por qué el oro?
Probablemente ya haya visto reflectores de aluminio. Son comunes, pero tienden a deteriorarse cuando las condiciones son extremadamente calientes. Se oxidan y dejan de funcionar justo cuando más se les necesita.
El oro es diferente. No le importa el calor. Incluso cuando el horno funciona a plena capacidad, el oro sigue siendo estable. Mantiene la radiación concentrada y el flujo de calor alto. Para usted, eso significa tiempos de ciclo más cortos. Puede producir más piezas en menos tiempo.
¡Fin de los problemas técnicos!
Si alguna vez ha intentado mejorar su horno, sabe que el verdadero problema no es el propio componente, sino los conectores. No hay nada peor que comprar un componente de alta calidad y descubrir que no encaja en su configuración específica.
Nos cansamos de eso, así que hicimos que nuestros reflectores sean compatibles con casi todo. No importa si son cabezales en espiral o puertos personalizados; basta con reemplazar los antiguos por estos. No es necesario volver a cablear nada ni modificar la estructura del horno. Solo se trata de un simple cambio, y ya puede seguir trabajando.
Un consejo importante
La instalación es sencilla y el tiempo de inactividad es mínimo. Pero hay algo importante que debe tener en cuenta: estos reflectores son realmente eficaces en su función. Dado que concentran tanto calor en el objeto a procesar, se genera mucho estrés térmico. Si trabaja con aleaciones sensibles o plásticos de paredes finas, no puede simplemente dejarlo sin supervisión.
Será necesario ajustar los controladores PID. Si aplica demasiada energía demasiado rápido, sin un sistema de enfriamiento adecuado, podrían quedar superficies dañadas o piezas deformadas. Sea cuidadoso durante las primeras pruebas para encontrar el equilibrio ideal.